viernes, 27 de noviembre de 2009

¿Guerra en el golfo?

"¡Guerra en el golfo!, no te preocupes mija, eso es de cariaco pa ya!" dicen los personajes de una obra teatral -cuentos de guerra para dormir en paz-. El tono jocoso con que se trata el tema de la guerra por los venezolanos, se ve en la obra y se ve en las calles. Puede ser simpático, pero la tristeza puede ser grave cuando vemos que no es necesaria la ambición de organizaciones estructuras para ganar dinero a costa de lo que sea, para que el valor de la vida humana se reduzca a muy poco y se toma con ligereza.

Me viene la idea a propósito del trabajo de investigación, de un egresado de la escuela de Artes, materializado en un documental llamado: Visiones de Hiroshima. Excelente trabajo en el que se expone panoramicamente las causas, consecuencias y circunstancias que rodearon el lanzamiento de la bomba nuclear en Hiroshima y Nagasaki.

Dos profesores comentaron el documental. El segundo de ellos dijo: "No clamemos por la paz, eso llama la guerra". y me vino a la mente la definición de Guerra de Ambrose Bierce en su Diccionario del Diablo:

Guerra, s. Subproducto de las artes de la paz. Un período de amistad internacional es la situación política más amenazadora. El estudioso de la historia que no ha aprendido a esperar lo inesperado, puede perder la esperanza de cualquier revelación. La máxima, "En tiempo de paz prepara la guerra" tiene un significado más profundo de lo que parece; quiere decir, no sólo que todas las cosas terrestres tienen un fin, que el cambio es la única ley inmutable y eterna, sino que el terreno de la paz está sembrado con las semillas de la guerra y favorece su germinación y crecimiento.

Cuando Kubla Khan decretó su "majestuoso palacio de placeres", es decir cuando hubo paz en Xanadú y gordos festines, sólo entonces, "oyó a lo lejos Antiguas voces que anunciaban guerra." (Las dos citas pertenecen a "Kubla Khan", poema inconcluso de Coleridge.) Coleridge era no sólo un gran poeta, sino un hombre sabio, y no en vano recitó esta parábola. Necesitamos menos "manos tendidas por encima de los mares", y algo más de esa desconfianza elemental que constituye la seguridad de las naciones. La guerra se complace en venir como un ladrón en la noche; y la noche está hecha de promesas de amistad eterna.

http://www.ciudadseva.com/textos/otros/dicdia01.htm 



Y sin embargo, no es tan sencillo pensarlo de esa manera. Tal vez los acuerdos de paz, como todo acuerdo, exige ciertas condiciones que las partes involucradas deben acatar y en la que uno de dos -o más- sale con ventajas. Los acuerdos de Paz, no son sólo acuerdos del respeto a la vida-el discurso moral-, sino también un acuerdo económico y "diplomático". Claro está, la guerra es mucho más lucrativa y en esa medida se encuentran las razones necesarias para suscitarla, si los acuerdos de paz fuesen igual de lucrativos la hipocresía sería más grande pero al menos no afectaría a tantas vidas inocentes.

Pensando un poco en la situación de nuestro país ¿Hemos pensado en lo que podría afectarnos una guerra? Tomando en cuenta las características del país en donde vivimos. Es díficil imaginarse el panorama, por algo la américa latina -bárbara y todo- no ha tenido guerras entre sí. Bueno, luego de esta divagación, me despido.


Si tienes algún dato que aportar, alguna reflexión, un escupitajo o cualquier guardado-que colombiano se ve eso- por ahí eres libre de plasmarlo acá.

Gin

 

1 comentario:

  1. esta buenisima esa reflexión! .."si los acuerdos de paz fuesen igual de lucrativos la hipocresía sería más grande pero al menos no afectaría a tantas vidas inocentes"...excelente!...aunque creo ya es una realidad imaginarse Venezuela en guerra cuando mueren en caracas 130 personas por cada 100.000 habitantes, es otro tipo de guerra...pero es guerra al fin y al cabo.

    ResponderEliminar